POLÍTICA Y SEXO: COMPAÑEROS DE VIAJE

El poder excita. Una verdad sagrada que rige el mundo y la historia, desde que el hombre dejara las cavernas y construyese tronos desde los que gobernar a sus semejantes. Los antiguos romanos alternaban el laurel de la gloria con orgías salvajes, donde todo estaba permitido en el sexo. Su mundo, aunque lejano, sigue siendo espejo del nuestro, y las togas han tornado en trajes oscuros, donde los mismos poderosos tratan de saciar sus instintos más oscuros.

Trump con Miss América

Trump con Miss América

Aún agitados por el terremoto que ha supuesto el ascenso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, la del multimillonario ha sido una campaña llena de polémica, donde los escándalos sexuales no han dejado de perseguirlo: Recepcionistas -supuestamente- acosadas en ascensores que suben y bajan por edificios que llevan su nombre, periodistas, la pasajera de un vuelo con el multimillonario… y hasta su propia ex mujer, Ivana Trump, llegando a acusar al ahora presidente de haberla violado en la intimidad.

Una trayectoria que lo aleja de forma significativa de la moral puritana que fundó el país de las barras y las estrellas, cuando el Mayflower atracó en algún puerto de Nueva Inglaterra.

Pero su caso no ha sido el único en la historia presidencial de la primera potencia del planeta. Y si no que le pregunten a su rival, Hillary Clinton. Y es que su marido, Bill, protagonizó uno de los escándalos más sonados del planeta. La becaria, el presidente y una felación en el despacho oval fueron los ingredientes de una historia que podía haber salido de un calenturiento guión de cine X.

Fotografía dedicada de Bill Clinton para Mónica Lewinsky

Fotografía dedicada de Bill Clinton para Mónica Lewinsky

Aunque si al bueno de Clinton siempre le han perdido las faldas, el que se lleva el premio a ‘Golfo y Mujeriego de EEUU’ es John F. Kennedy. La lista de amantes de JFK da para una novela: Una periodista danesa sospechosa de ser espía nazi, la amante del sanguinario gánster Sam Giancana o la rubia Marilyn Monroe fueron sólo algunas de sus conquistas más sonadas. Pero durante su breve mandato, John – y su hermano Bob – supieron sacarle partido a eso de la erótica del poder.

JFK y su hermano Bob saludando a la estrella Marilyn Monroe.

JFK y su hermano Bob saludando a la estrella Marilyn Monroe.

Y si los States es el país con escándalos más ruidosos, bien es cierto que no es el único. En la vecina Francia, un presidente de perfil grisáceo como Françoise Hollande se desmarcó con un affaire con la actriz Julie Gayet, dejando a la entonces primera dama, Valérie Trierweiler, con una crisis nerviosa y cuadro depresivo, ingresada en un hospital de París.

Las infidelidades de Monsieur Hollande se quedan en un leve escarceo si las comparamos con la voracidad del que fuera primer ministro italiano, Silvio Berlusconi. Il Cavaliere y sus fiestas “bunga bunga” dieron carnaza a los medios de medio mundo, con su cóctel de prostitutas de lujo, políticos y mansiones. La comedia se volvió farsa cuando se acusó al italiano de haber mantenido relaciones sexuales con Rubi, una marroquí que era menor por aquel entonces, y por la que Berlusconi habría llegado a pagar 5.000 euros por meterla en su cama.

Berlusconi coquetea en un encuentro con jóvenes italianas simpatizantes de su partido.

Berlusconi coquetea en un encuentro con jóvenes italianas simpatizantes de su partido.

Sexo, política, poder y perversiones. Un juego morboso y adictivo tan antiguo como el mundo.