El culto al sexo

Está documentado que Entre los años 1.471 y 1.484 el papa Sixto IV construyó en Roma un elegante prostíbulo de ambos sexos, para poder financiar la guerra contra los turcos, poniendo así en valor, el culto al sexo.

La iglesia, dándose cuenta de que existen pecados que es imposible reprimir a los hombres, se decidió a ocupar esos pecados para su propio beneficio ¿Cómo? El sexo ha sido probablemente el pecado más satisfactorio de realizar en la historia de la humanidad, por lo que la Iglesia Católica decidió poner sus propios prostíbulos y cobrar un impuesto a sus prostitutas, no solo un impuesto monetario, parte de sus ganancias era pasar un buen rato con sus trabajadoras.

En la Europa de la Edad media se dio una extraña paradoja: Aunque técnicamente era pecado, la prostitución fue reconocida por la Iglesia y por otros sectores como un “mal necesario”. Se consideraba aceptable que los hombres jóvenes buscasen relaciones sexuales con prostitutas, porque ello servía en teoría, para proteger a las mujeres respetables de la seducción.

Pero fueron los grandes capos de la Mafia los que a mediados del Siglo XIX refinaron en sus casinos de Las Vegas el concepto de escort de lujo y sus servicios exclusivos de acompañantes.

Políticos, gobernantes y hombres influyentes en general, relacionados con todos los sectores de poder, eran agasajados con bellas y refinadas acompañantes en cenas de negocios y eventos de la Cosa Nostra.

 

 

Pero es la Cultura Oriental la que interpreta de forma admirable el concepto de escort de lujo a través de la cultura de las Geishas.

 

Una visión popular de la geisha es que eran prostitutas. Algunas de estas, se hacían pasar por geishas con el fin de atraer a los hombres, pero una geisha verdadera rara vez participaba de los usos y costumbres de las prostitutas convencionales.

 

 

Son muchos y muy variados los datos registrados en la historia que han ido originando el concepto de servicio exclusivo de escorts de lujo.

En Valencia tenemos a Marissa, donde además de asomarnos a la ventana de la historia, sabemos cómo agasajarte para que puedas formar parte de la nuestra.