SOSPECHO QUE MI MUJER ME ENGAÑA

Apreciados lectores, necesito vuestro consejo en la que puede ser una decisión crucial que, a buen seguro, marcará mi vida…

Desde hace un tiempo sospecho que mi mujer me engaña. Algunos podréis pensar que todo responde a una lógica obsesión provocada por la increíble belleza que ella atesora, pero llevo tiempo observándola y su comportamiento dista mucho de aquel al que me tenía acostumbrado.

Últimamente vengo recibiendo llamadas al domicilio conyugal del tipo del que cuando descuelgas no contesta nadie. Ha cambiado su perfume de siempre y los recibos de su tarjeta Visa se han disparado. Sus salidas con lo que al parecer son sus nuevas amigas se han multiplicado y cuando pido que me las presente obtengo un no o la callada por respuesta.

Es tal mi desesperación que incluso he adquirido en el mercado negro un programa espía que me permite acceder a sus redes sociales.

Muchas noches permanezco en vela para verla llegar, como ella dice, en taxi, pero baja por la calle a pie y a lo lejos escucho un motor de coche alejarse. ¿Quizá no volvió en taxi?…

El otro día cogí su teléfono para mirar la hora y se puso como loca gritándome que nunca lo volviera a hacer. Jamás he hablado con ella de esto y creo que no quiero saber la verdad, pero anoche volvió a salir y me decidí a investigar.

Aparqué mi poderoso Ferrari justo al final de la calle a la espera de su llegada y justo cuando llegó me agaché por detrás de manera que tuviera una visión de toda la calle.

En ese preciso momento, cuando un Porsche negro se aproximaba me di cuenta de que modificando la apertura de los escapes de mi Ferrari podía aumentar el rendimiento volumétrico provocando un buen “pico” en la curva de potencia.

Y aquí viene mi pregunta, ¿trato de sintonizar el escape para lograr este régimen? o por el contrario hablo con la fábrica de Montebello para que varíe la longitud de los diferentes tramos.

También puedes preguntárnoslo a nosotros en Marissa, aunque a buen seguro que, en nuestro caso, el coche sea lo que menos te importe.